lunes, 27 de julio de 2020

¿QUÉ ES LA DISTIMIA? Trastorno depresivo persistente




ANALIZANDO UN CASO DE TRASTORNO DEPRESIVO PERSISTENTE (DISTIMIA)
En este blog, vamos a analizar un caso clínico, con el fin de reconocer la presencia del trastorno depresivo persistente (distimia) y su posible tratamiento.
Dentro de los trastornos depresivos, podemos mencionar algunos como el trastorno depresivo mayor, el trastorno depresivo persistente (distimia), el trastorno disfórico premenstrual, el trastorno depresivo inducido por sustancias o medicación, entre otros.
El correcto diagnóstico, es vital para poder identificar que tipo de tratamiento es necesario, puede ser desde el cese de abuso de sustancias, el tratamiento con fármacos, o una correcta psicoterapia, de acuerdo a las necesidades del paciente.



EXPONIENDO EL CASO CLÍNICO
Femenino de 25 años, que acude de manera voluntaria a psicoterapia. Durante la entrevista, la paciente expresa poco interés en la vida, se observa aliño regular, postura desgarbada y mirada perdida, así como trastornos gástricos como colitis, principios de gastritis y estreñimiento; además de que se observan signos depresivos.
Por otro lado, la paciente vive en una zona marginada y violenta, con su madre, padrastro y medio hermano, refiere que sufre de violencia intrafamiliar por parte de la madre, la cual constantemente le dice frases como “no sirves, no ayudas, solo estorbas”.
Cuenta con un trabajo de medio tiempo (seis horas continuas) en un call center, sufriendo acoso laboral (mobbing), y tiene que cumplir exigencias de productividad, por lo que solo tiene 20 minutos para comer y puede ir al baño una vez en toda su jornada laboral. Además, cuenta con un sueldo de $6,000.00 MXN al mes, y gasta un monto aproximado de $3,500.00 MXN en transporte.
Ha intentado en dos ocasiones mudarse de casa, sin embargo, debido a la situación económica antes descrita, se ha visto en la necesidad de regresar.
Refiere que cuenta con dos carreras truncas, medicina y psicología, con el 50% de avance en ambas.
Tiene una relación sentimental de tres años con un joven tres años menor que ella, el cual la acompañó al consultorio, la paciente describe a su pareja como celotípico, violento, chantajista y creyente de la santa muerte.



ENCONTRANDO UN DIAGNÓSITICO
Según el DSM-5 el trastorno depresivo persistente o distimia, se caracteriza por “un estado de ánimo depresivo persistente, la mayor parte del día, casi todos los días” (Ortiz, 2013); pudiendo diferenciarlo del trastorno depresivo mayor, ya que es de menor gravedad, permite al paciente realizar actividades diarias.
La duración debe ser de al menos un año para poder diagnosticarlo, y debe contar con al menos otros dos síntomas entre los cuales se encuentran: pérdida de apetito, insomnio o hipersomnia, fatiga, baja autoestima, dificultades para concentrarse o tomar decisiones y desesperanza; además se requiere que el paciente haya tenido temporadas libres de síntomas durante más de dos meses seguidos. (Ortiz, 2013)
Tomando en cuenta la historia clínica de la paciente, durante la entrevista no se contaron con suficientes datos, sin embargo, podemos recalcar que la paciente presenta síntomas como la desesperanza, baja autoestima debido al maltrato que tiene tanto en su casa, como en los ámbitos laborales y de pareja, y dificultad para tomar decisiones. Además, podemos asumir por sus carreras truncas, que presenta etapas en donde los síntomas desaparecen o son moderados, momentos en los que tiene la capacidad de enfocarse en los estudios, pero al regresar los síntomas, recae y deja la escuela.
Analizando los hechos obtenidos, podemos confirmar el diagnóstico de distimia.



POSIBLE TRATAMIENTO
Al tener pocos datos, es importante mencionar, que se requiere una serie de entrevistas con el fin de ampliar los datos obtenidos y poder afirmar con seguridad el diagnóstico y buscar un tratamiento adecuado, dichas entrevistas serán de vital importancia para poder encontrar que es lo que la paciente necesita principalmente, por ejemplo, si la paciente refiriera que lo que le importa principalmente es continuar con sus estudios, tal vez sería buena una terapia conductual, con la cual se podrá mejorar algunas conductas y hábitos que la ayuden a continuar con alguna de sus carreras.
Sin embargo, al no tener mucha información en este momento, podría recomendar una terapia psicoanalítica, la cual es mucho más larga, pero se pueden tratar los problemas de raíz, como el maltrato que recibe desde niña por parte de su mamá, la situación de marginación y violencia a la que se ha enfrentado toda su vida, y las relaciones de maltrato que permite en su vida con su pareja y en el trabajo, las cuales pueden equipararse a la misma situación a la que se ha enfrentado toda su vida, y a la que está acostumbrada, por lo que sigue repitiendo este tipo de patrones sin poder desprenderse de ellos.
En conclusión, la paciente presenta traumas creados desde la infancia, por lo que “se plantea el uso del Estudio de Caso Clínico como una metodología psicoanalítica en la investigación especifica de situaciones de traumatización extrema”. (Castillo y Gómez, 2004)
Hablando de la terapia psicoanalítica, podemos comprender que va a ir adaptándose de acuerdo a la paciente, ya que “cada paciente experimenta una forma de malestar única, basada en sus experiencias pasadas y que forman parte de su identidad como individuo”. (Regader, 2019)
Es importante mencionar, que este tipo de terapia es lenta, no va a ayudar a la paciente a cambiar hábitos en poco tiempo, sin embargo, va a ayudarla significativamente a tener una mejor calidad de vida en todos los ámbitos.



CREANDO UNA CONCLUSIÓN
Como podemos observar, al tener pocos datos de la paciente, es difícil llegar a un diagnóstico adecuado, sin embargo, considerando la historia de vida de la paciente, me parece que el psicoanálisis es el tratamiento más adecuado para ella.
Es evidente, que requerimos una mayor indagación en la primera entrevista, o incluso, recurrir a entrevistas consecuentes para poder indagar en profundidad, encontrando otros síntomas y poder obtener un mejor diagnóstico.
Por otro lado, es importante mencionar que la diferenciación entre los tipos de trastornos depresivos es fundamental, y solo puede llevarse a cabo con una historia clínica completa, y algunos otros estudios, como por ejemplo, de toxicología si se sospecha de abuso de sustancias, en el caso de nuestra paciente no lo considero necesario. 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Butcher, J. (2007). Psicología clínica. CDMX, México Pearson
Castillo, M.A., Gómez, E. (2004). Las peculiaridades de la investigación en Psicoanálisis. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/785/78522103.pdf
Ortiz, M. (2013). Psicopatología clínica: adaptado al DSM-5”. Málaga, España. Ediciones Pirámide.
Regader, B. (2019). Las 6 fases de la terapia psicoanalítica. Recuperado de: https://www.avancepsicologos.com/fases-terapia-psicoanalitica/